viernes, 20 de enero de 2017

La divinidad del Espíritu Santo

Al mismo tiempo, la fe en la divinidad del Espíritu Santo significa más que solamente aceptar la enseñanza básica de la Trinidad. Incluye la dependencia y confianza en la obra salvífica de Dios tal como es comisionada por el Padre y llevada a cabo por medio del Hijo en el poder del Espíritu. “No es esencial para nosotros ser capaces de definir con precisión qué es el Espíritu Santo [...].La naturaleza del Espíritu Santo es un misterio. Los hombres no pueden explicarla, porque el Señor no se la ha revelado. Los hombres de conceptos fantásticos pueden reunir pasajes de las Escrituras y darles interpretación humana; pero la aceptación de esos conceptos no fortalecerá a la iglesia. En cuanto a estos misterios, demasiado profundos para el entendimiento humano, el silencio es oro” (HAp, pp. 42, 43).