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lunes, 5 de octubre de 2026

La justicia de Cristo es suficiente,


Mas ahora, sin la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, testificada por la ley y por los profetas: la justicia de Dios por la fe de Jesucristo, para todos los que creen en él; porque no hay diferencia. Romanos 3:21, 22.


“Aquellos a quienes el cielo reconoce como santos son los últimos en alardear de su bondad. El apóstol Pedro llegó a ser fiel ministro de Cristo, y fue grandemente honrado con la luz y el poder divinos; tuvo una parte activa en la formación de la iglesia de Cristo; pero Pedro nunca olvidó la terrible vicisitud de su humillación; su pecado fue perdonado; y sin embargo, él bien sabía que para la debilidad de carácter que había ocasionado su caída sólo podía valer la gracia de Cristo. No encontraba en sí mismo nada en qué gloriarse. “Ninguno de los apóstoles o profetas pretendió jamás estar sin pecado. Los hombres que han vivido más cerca de Dios, que han estado dispuestos a sacrificar la vida misma antes que cometer a sabiendas una acción mala, los hombres a los cuales Dios había honrado con luz y poder divinos, han confesado la pecaminosidad de su propia naturaleza. No han puesto su confianza en la carne, no han pretendido tener ninguna justicia propia, sino que han confiado plenamente en la justicia de Cristo. Así harán todos los que contemplen a Cristo.”—Sketches From the Life of Paul, 148, 149. “Es precioso el pensamiento de que la justicia de Cristo nos es imputada, no por mérito de nuestra parte, sino como don gratuito de Dios. El enemigo ... no quiere que esta verdad sea presentada ... porque sabe que si la gente la recibe ... habrá perdido su poder sobre ella.”—Obreros Evangélicos, 169.

domingo, 4 de octubre de 2026

Los primeros pasos hacia la justificación,



A éste a Dios ensalzado con su diestra, por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y remisión de pecados. Hechos 5:31.


“Muchos están confundidos acerca de lo que constituyen los primeros pasos en la obra de la salvación. Creen que el arrepentimiento es una obra que el pecador debe realizar por sí mismo a fin de poder acudir a Cristo. Creen que el pecador debe ponerse en condición de obtener la bendición de la gracia de Dios. Pero, si bien es verdad que el arrepentimiento debe preceder al perdón, porque sólo un corazón contrito y quebrantado es aceptable ante Dios, es verdad también que el pecador no puede llegar por sí mismo al arrepentimiento o prepararse para acudir a Cristo.... El primer paso hacia Cristo, es dado por obra del Espíritu de Dios; a medida que el hombre responde a ese llamado, avanza hacia Cristo a fin de poder arrepentirse.... Cuando Pedro compareció ante los sacerdotes y saduceos, presentó claramente el hecho de que el arrepentimiento es un don de Dios. Hablando de Cristo, declaró: ‘A éste a Dios ensalzado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y remisión de pecados.’ El arrepentimiento es un don de Dios tanto como lo son el perdón y la justificación, y no puede experimentarse a menos que el alma lo reciba de Cristo. Somos atraídos a Cristo en virtud de su gracia y poder. La gracia de la contrición viene de él y de él procede también la justificación.”—Selected Messages 1:390, 391. “Quien desee experimentar un verdadero arrepentimiento, ¿qué debe hacer? Debe acudir a Jesús tal cual es y sin demora.”—Ibid. 393.

sábado, 3 de octubre de 2026

Llenos de su justicia,

 

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos. Mateo 5:6.

“La justicia es santidad, semejanza a Dios; y ‘Dios es amor.’ Es conformidad a la ley de Dios, porque ‘todos tus mandamientos son justicia;’ y ‘el amor pues es el cumplimiento de la ley.’ La justicia es amor, y el amor es la luz y la vida de Dios. La justicia de Dios se incorpora en Cristo. Al recibirle a él, recibimos la justicia. “No es por conflictos penosos ni por rudo trabajo, ni aun por dones o sacrificios, como se obtiene la justicia; sino que se concede gratuitamente a toda alma que tiene hambre y sed de recibirla. ‘A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad, y comed, ... sin dinero y sin precio.’ ‘Su justicia de por mí, dijo Jehová.’ ‘Este será su nombre que le llamarán: Jehová,Justicia Nuestra.’ “No hay agente humano que pueda facilitar lo que satisfaga el hambre y la sed de justicia. Pero dice Jesús ... ‘Yo soy el pan de vida; el que a mí viene nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.’ ... “Cuanto más conocemos a Dios, tanto más alto será nuestro ideal de carácter, y tanto más ansioso nuestro deseo de reflejar su imagen. Un elemento divino se une con lo humano cuando el alma busca a Dios, y el corazón anheloso puede decir: ‘Alma mía, en Dios solamente reposa; porque de él es mi esperanza.’ “El llamamiento continuo del corazón es, ‘Más de ti,’ y siempre viene la respuesta del Espíritu, ‘Mucho más.’”—El Discurso Maestro de Jesucristo, 23, 24.

viernes, 2 de octubre de 2026

La justicia propia es insuficiente,



Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y de los fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Mateo 5:20.


“En el tiempo de Cristo, el mayor engaño de la mente humana consistía en creer que un mero asentimiento a la verdad constituía la justicia. En toda experiencia humana, un conocimiento teórico de la verdad ha demostrado ser insuficiente para salvar el alma. 

No produce los frutos de justicia.... Los fariseos se llamaban hijos de Abrahán y se jactaban de poseer los oráculos de Dios; pero estas ventajas no los preservaban del egoísmo, la malicia, la codicia de ganancias y la más baja hipocresía.... “Aún subsiste el mismo peligro. Muchos dan por sentado que son cristianos simplemente porque aceptan ciertos dogmas teológicos. Pero no han hecho penetrar la verdad en la vida práctica. No la han creído ni amado; por lo tanto no han recibido el poder y la gracia que provienen de la santificación de la verdad. Los hombres pueden profesar creer en la verdad; pero esto no los hace sinceros, bondadosos, pacientes, tolerantes, ni les da aspiraciones celestiales; es una maldición para sus poseedores, y por la influencia de ellos es una maldición para el mundo. “La justicia que Cristo enseñaba es la conformidad del corazón y de la vida a la voluntad revelada de Dios. Los hombres pecaminosos pueden llegar a ser justos únicamente al tener fe en Dios y mantener una relación vital con él. Entonces la verdadera piedad elevará los pensamientos y ennoblecerá la vida. Entonces las formas externas de la religión armonizarán con la pureza interna del cristiano.”—El Deseado de Todas las Gentes, 265, 266.

jueves, 1 de octubre de 2026

Redención y perdón,


En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados por las riquezas de su gracia. Efesios 1:7.

“La fe no puede quitar nuestra culpa. Cristo es el poder de Dios para salvación de todos los que creen. La justificación viene por los méritos de Jesucristo. Él ha pagado el precio de la redención del pecador. Sin embargo, sólo por la fe en la sangre de Jesús puede el creyente hallar justificación. “El pecador no puede depender de sus propias buenas obras como medio de justificación. Debe renunciar a todos sus pecados y aceptar grado por grado la luz que brilla en su senda. Sencillamente se aferra por la fe a la amplia y gratuita provisión que ofrece la sangre de Cristo. El cree en las promesas de Dios, las cuales por medio de Cristo aseguran nuestra santificación, y justicia y redención. Si sigue a Cristo, andará humildemente en la luz, se regocijará en la luz y la difundirá a otros.”—The S.D.A. Bible Commentary 6:1071. “Fije el pecador arrepentido sus ajos en el ‘Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.’ ... Cuando vemos a Jesús, Varón de dolores y experimentado en quebrantos, trabajando para salvar a los perdidos, despreciado, escarnecido, echado de una ciudad a la otra hasta que su misión fue cumplida; cuando le contemplamos en Getsemaní, sudando gruesas gotas de sangre, y muriendo en agonía sobre la cruz; cuando vemos esto, no podemos ya reconocer el clamor del yo. Mirando a Jesús, nos avergonzaremos de nuestra frialdad, de nuestro letargo, de nuestro egoísmo. Estaremos dispuestos a ser cualquier cosa o nada, para servir de todo corazón al Maestro. Nos regocijará el llevar la cruz en pos de Jesús, el sufrir pruebas, vergüenza o persecución por su amada causa.”—El Deseado de Todas las Gentes, 388.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

El símbolo hecho realidad,

 

Mas ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Efesios 2:13.

“Desde la creación, la ley moral era una parte esencial del plan divino y era tan inmutable como Dios mismo. La ley ceremonial respondía a un propósito particular en el plan de Cristo por la salvación de la raza humana. El sistema simbólico de ofrendas y sacrificios, fue establecido para que, por medio de estas ceremonias, el pecador pudiera conocer al gran sacrificio, Cristo.... La ley ceremonial era admirable; fue la provisión hecha por Jesucristo en consejo con su Padre, para favorecer la salvación de la humanidad. Todo el sistema ceremonial tenía su fundamento en Cristo. Adán vio a Cristo prefigurado en la inocente víctima que pagaba la pena de su transgresión de la ley de Dios.”—The S.D.A. Bible Commentary 6:1094, 1095. “La necesidad del ceremonial de sacrificios y ofrendas cesó cuando el símbolo fue hecho realidad en la muerte de Cristo. En él la sombra alcanzó la sustancia.... La ley de Dios mantendrá su carácter exaltado por tanto tiempo como permanezca el trono de Dios. Esta ley es la expresión del carácter de Dios.... Los símbolos y sombras, las ofrendas y sacrificios, no tenían virtud alguna después de la muerte de Cristo en la cruz; pero la ley de Dios no fue crucificada con Cristo.... Hoy, él (Satanás) engaña a los seres humanos con respecto a la ley de Dios.”—Ibid. 1116.

martes, 29 de septiembre de 2026

Perfecta reconciliación,

 

Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por el cual hemos ahora recibido la reconciliación. Romanos 5:11.


“Cristo demostró su infinita competencia al cargar con los pecados del mundo entero. Desempeña el doble oficio de sacrificador y sacrificio, de sacerdote y víctima.”—Carta 192, 1906.

 “El gran Sumo Sacerdote ha hecho el único sacrificio de valor. El incienso que hoy ofrecen los hombres, las misas que dicen para librar a las almas del purgatorio, no tienen ningún mérito ante Dios. Todos los altares y sacrificios, las tradiciones e invenciones por las cuales el hombre espera ganar la salvación, son falaces.... Cristo es la única ofrenda por el pecado.... Los sacerdotes y directores espirituales no tienen derecho de interponerse entre Cristo y las almas por las cuales él murió, como si estuvieran investidos de los atributos del Salvador y fueran capaces de perdonar la transgresión y el pecado. Ellos mismos son pecadores. Son humanos.”—The S.D.A. Bible Commentary 7:913. “La oración y la confesión deben ofrecerse únicamente a Aquel que entró una vez en el lugar santo.... Salvará hasta lo sumo a los que acuden a él con fe.”—Ibid. “La carga más pesada que llevamos es la carga del pecado. Si solos tuviéramos que llevarla toda, nos aplacaría.... El también aliviará nuestras espaldas cansadas de la carga que las agobia. Nos dará descanso. Llevará por nosotros la carga de nuestros cuidados y penas. Nos invita a echar sobre él todos nuestros afanes; pues nos lleva en su corazón.”—El Ministerio de Curación, 63.

lunes, 28 de septiembre de 2026

Un sustituto glorioso,

Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero). Gálatas 3:13.

“Sin Cristo, la ley por sí sola significaba sólo condenación y muerte para el transgresor. No tiene ninguna cualidad salvadora, ningún poder para librar al transgresor de su castigo.... La transgresión de la ley de Dios exigió la muerte de Cristo para salvar al hombre y mantener al mismo tiempo la dignidad y amor de la ley. Cristo tomó sobre sí la condenación del pecado. Abrió su pecho al infortunio del hombre. El que no conoció pecado, se hizo pecado por nosotros.”—Manuscrito 58, 1900. “Como sustituto y fiador del hombre, la iniquidad de los hombres fue colocada sobre Jesús; fue contado como transgresor para poderlos redimir de la maldición de la ley.... El que cargó con los pecados soporta el castigo judicial por la iniquidad y se hace pecado por el hombre.”—The Story of Redemption, 225. “El pecado, tan odioso a su vista, fue cargado sobre él hasta que gimió bajo su peso. La desesperante agonía del Hijo de Dios fue mucho mayor que su dolor físico, que apenas sintió.”—The Signs of the Times, 25 de noviembre de 1889. “Ni el más culpable necesita temer que Dios no le perdonará, porque la eficacia del divino sacrificio nos libra de la penalidad de la ley. Por medio de Cristo, el pecador puede recuperar su amistad con Dios.”—The Review and Herald, 28 de noviembre de 1912. “El pecado del mundo entero descansó sobre Jesús, y la divinidad otorgó su más alto tesoro a la humanidad doliente en la persona de Jesús, para que el mundo entero obtuviese perdón por medio de la fe en el sustituto.”—Ibid.

domingo, 27 de septiembre de 2026

Paz por medio de la cruz,

Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, mas conforme al espíritu. Romanos 8:1.

“Si los pecadores pudieran ser inducidos a dirigir una ferviente mirada a la cruz y pudieran obtener una visión plena del Salvador crucificado, comprenderían la profundidad de la compasión de Dios y la pecaminosidad del pecado.”—Los Hechos de los Apóstoles, 153. “A medida que vuestra conciencia ha sido vivificada por el Espíritu Santo, habéis visto algo de la perversidad del pecado, de su poder, su culpa, su miseria; y lo miráis con aborrecimiento.... Ansiáis ser perdonados, ser limpiados y libertados. ¿Qué podéis hacer para obtener la armonía con Dios y la semejanza a él? “Lo que necesitáis es paz: el perdón, la paz y el amor del cielo en el alma. No se los puede comprar con dinero, la inteligencia no los puede obtener, la sabiduría no los puede alcanzar; nunca podéis esperar conseguirlos por vuestro propio esfuerzo. Mas Dios os los ofrece como un don, ‘sin dinero y sin precio.’ ... “Id pues a él, y pedidle que os limpie de vuestros pecados, y os dé un corazón nuevo. Creed que lo hará porque lo ha prometido.”—El Camino a Cristo, 49. “Cuando al pie de la cruz el pecador mira al que murió para salvarlo, puede regocijarse con pleno gozo; porque sus pecados son perdonados. Al postrarse con fe junto a la cruz, ha alcanzado el más alto lugar que pueda alcanzar el hombre.”—Los Hechos de los Apóstoles, 153. “Agradeced a Dios por el don de su Hijo amado y pedid que no haya muerto en vano por vosotros.”—El Camino a Cristo, 40.

 

sábado, 26 de septiembre de 2026

La sangre expiatoria de Cristo,


Sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra vana conversación, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata; sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación. 1 Pedro 1:18, 19.

“Sobre Cristo como sustituto y garante nuestro fue puesta la iniquidad de todos nosotros. fue contado por transgresor, a fin de que pudiese redimirnos de la condenación de la ley.”—El Deseado de Todas las Gentes, 686. “¡Miradle en el desierto, en el Getsemaní, sobre la cruz! El Hijo inmaculado de Dios tomó sobre sí la carga del pecado. El que había sido uno con Dios, sintió en su alma la terrible separación que hace el pecado entre Dios y el hombre. Esto arrancó de sus labios el angustioso clamor: ‘¡Dios mío! ¡Dios mío! ¿por qué me has desamparado?’ fue la carga del pecado, el conocimiento de su terrible enormidad, y de la separación que causa entre el alma y Dios, lo que quebrantó el corazón del Hijo de Dios.”—El Camino a Cristo, 7. “‘Sabiendo,’ dice San Pedro, ‘que habéis sido rescatados ... no con cosas corruptibles, como oro o plata.’ ¡Oh! si con dinero hubiera podido comprarse la salvación del hombre, cuán fácil hubiera sido realizarla por Aquel que dice: ‘¡Mía es la plata, y mío el oro!’ Pero el pecador no podía ser redimido sino por la preciosa sangre del Hijo de Dios.”—El Ministerio de Curación, 486. “Al derramar todos los tesoros del cielo en este mundo, al darnos en Cristo todo el cielo, Dios ha comprado la voluntad, los afectos, la mente, el alma de cada ser humano.”—Sketches From the Life of Paul, 297.

viernes, 25 de septiembre de 2026

Mi guía y piloto,


Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos. Salmos 32:8.

“Muchas veces la vida cristiana está rodeada de peligros, y el deber parece difícil de cumplir. La imaginación cree ver la ruina inminente si se avanza, y la servidumbre y la muerte si se vuelve atrás. Sin embargo, la voz de Dios dice claramente: Id adelante.... La fe mira más allá de las dificultades, y echa mano de lo invisible, aun de la Omnipotencia, y por lo tanto, no puede resultar frustrada. La fe es como asir la mano de Cristo en toda emergencia.”—Obreros Evangélicos, 276. “Todo barco que navega en el mar de la vida, necesita llevar a bordo al divino Piloto; pero cuando se levantan las tormentas y arrecian las tempestades, muchas personas arrojan el Piloto al agua y confían su barco en manos de hombres finitos, o tratan de conducirlo ellos mismos. Luego sobreviene el desastre y el naufragio y culpan al Piloto por haber caído en las peligrosas aguas. No os confiéis a la dirección de los hombres.... Obrad bajo el divino Guía. Habéis sido elegidos por Cristo. Habéis sido redimidos con la preciosa sangre del Cordero. Clamad al Señor pidiendo la eficacia de aquella sangre. Decidle: ‘Soy tuyo por la creación; soy tuyo por la redención. Respeto la autoridad humana y el consejo de mis hermanos, pero no puedo depender enteramente de ellos. Te necesito a ti, oh Dios, enséñame. He hecho contigo el convenio de adoptar la norma divina de carácter y hacer de ti mi consejero y guía, un socio en todos los planes de mi vida; por lo tanto, enséñame.’ Haced de la gloria del Señor vuestro primer interés.”—Fundamentals of Christian Education, 348, 349.

jueves, 24 de septiembre de 2026

Un manantial de vida,

Mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed; mas el agua que yo le daré, será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. Juan 4:14.

“El que trate de aplacar su sed en las fuentes de este mundo, beberá sólo para tener sed otra vez. Por todas partes, hay hombres que no están satisfechos. Anhelan algo que supla la necesidad del alma. Un solo Ser puede satisfacer esta necesidad. Lo que el mundo necesita, ‘el Deseado de todas las gentes,’ es Cristo. La gracia divina, que él sólo puede impartir, es como agua viva que purifica, refrigera y vigoriza el alma.... “El que prueba el amor de Cristo, lo deseará en mayor medida de continuo; pero no buscará otra cosa. Las riquezas, los honores y los placeres del mundo, no le atraen más. El constante clamor de su corazón es: ‘más de ti.’ Y el que revela al alma su necesidad, aguarda para satisfacer su hambre y sed. Todo recurso y cosa en que confíen los seres humanos, fracasarán. Las cisternas se vaciarán, los estanques se secarán; pero nuestro Redentor es el manantial inagotable. Podemos beber y volver a beber, y siempre hallar una provisión de agua fresca. Aquel en quien Cristo mora, tiene en sí la fuente de bendición, ‘una fuente de agua que salte para vida eterna.’ De este manantial puede sacar fuerza y gracia suficientes para todas sus necesidades.”—El Deseado de Todas las Gentes, 155. “El que bebe del agua viva, viene a ser una fuente de vida. El que recibe, viene a ser un dador. La gracia de Cristo en el alma, es como un manantial en el desierto, cuyas aguas surgen para refrescar a todos, y hace a los que están por perecer, ávidos de beber el agua de la vida.”—El Deseado de Todas las Gentes, 162.

 

miércoles, 23 de septiembre de 2026

El amigo de los pecadores,


El hombre que tiene amigos, ha de mostrarse amigo; y amigo hay más conjunto que el hermano. Proverbios 18:24.

“Nunca pasó de largo a nadie por inútil, sino que procuraba aplicar a toda alma su remedio curativo.... Procuraba infundir esperanza en los más rudos y en los que menos prometían, poniendo delante de ellos la seguridad de que podían llegar a ser sin tacha y sencillos, y de carácter tal que les daría a conocer como hijos de Dios. “Muchas veces se encontraba con los que habían caído bajo la influencia de Satanás, y que no tenían fuerza para deslizarse de sus lazos A uno tal, desanimado, enfermo, tentado, caído, Jesús le dirigía palabras de la más tierna compasión, palabras que necesitaba y que podían entenderse. A otros encontraba que sostenían combate a brazo partido con el enemigo de las almas. A estos les animaba a que perseveraran, asegurándoles que vencerían; pues los ángeles de Dios estaban de parte de ellos, y les darían la victoria.”—El Ministerio de Curación, 19, 20. “Los hombres aborrecen al pecador, mientras aman el pecado. Cristo aborrece el pecado, pero ama al pecador: tal ha de ser el espíritu de todos los que le sigan. El amor cristiano es lento en censurar, presto para discernir el arrepentimiento, listo para perdonar, para estimular, para afirmar al errante en la senda de la santidad, para corroborar sus pies en ella.”—El Deseado de Todas las Gentes, 409. “Jesús es el amigo del pecador; su corazón está siempre abierto, siempre conmovido ante el infortunio humano; es todopoderoso, tanto en el cielo como en la tierra.”—Testimonies for the Church 3:433.

martes, 22 de septiembre de 2026

Abril—El remedio de Dios para el pecado


El salvador de los hombres, 

Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados. Isaías 53:5.

“La muerte de Cristo en la cruz fue consumada por su obediencia voluntaria, de lo contrario no hubiera habido ningún mérito en ello; porque la justicia no hubiera castigado en lugar del pecador a un ser inocente que no hubiese estado dispuesto voluntariamente a sufrir la pena.”—The Signs of the Times, 22 de agosto de 1900. “Jesús vivió, sufrió y murió para redimirnos. Se hizo el ‘Varón de dolores’ para que fuesemos hechos participantes del gozo eterno. Dios permitió que su Hijo amado, lleno de gracia y de verdad, viniese de un mundo de indescriptible gloria a un mundo corrompido y manchado por el pecado, oscurecido por la sombra de la muerte y la maldición. Permitió que dejase el seno de su amor, la adoración de los ángeles, para sufrir vergüenza, insulto, humillación, odio y muerte.”—El Camino a Cristo, 6, 7. “La amarga copa estaba colmada para que la bebiéramos Nuestros pecados prepararon la poción, pero nuestro querido Salvador apartó la copa de nuestros labios y la bebió él; y en su lugar nos presentó una copa de misericordia, bendiciones y salvación.”—Testimonies for the Church 2:73. “Podemos regocijarnos en la esperanza.... Por sus méritos tenemos perdón y paz. Murió para lavar nuestros pecados, vestirnos de su justicia, prepararnos para la sociedad del cielo donde podremos vivir en luz por la eternidad.”—Testimonies for the Church 5:316, 317.

lunes, 21 de septiembre de 2026

El poder salvador de Jesús,

 

Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo. 2 Corintios 12:9.

“Nuestro precioso Salvador nos ha invitado a unirnos a él, y unir nuestra debilidad con su fortaleza, nuestra ignorancia con su sabiduría, nuestra indignidad con su virtud.”—Testimonies for the Church 4:16. “Debe haber un poder que obre en el interior, una vida nueva de lo alto, antes de que el hombre pueda convertirse del pecado a la santidad. Ese poder es Cristo. Solamente su gracia puede vivificar las facultades muertas del alma, y atraerlas a Dios, a la santidad.... La idea de que solamente es necesario desarrollar lo bueno que existe en el hombre por naturaleza, es un engaño fatal. ‘El hombre natural no recibe las cosas del Espíritu de Dios; porque le son insensatez; ni las puede conocer, por cuanto se disciernen espiritualmente.... De Cristo está escrito: ‘En él estaba la vida; y la vida era la luz de los hombres,’ el único ‘nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en el cual podemos ser salvos.’ “El apóstol Pablo ... ansiaba la pureza, la justicia que no podía alcanzar por sí mismo, y dijo: ‘¡Oh hombre infeliz que soy! ¿quién me libertará de este cuerpo de muerte?’ La misma exclamación ha subido en todas partes y en todo tiempo, de corazones sobrecargados. No hay más que una contestación para todos: ‘He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!’”—El Camino a Cristo, 11, 12. “Es necesario un nuevo nacimiento, una mente nueva por la operación del Espíritu de Dios que purifique la vida y ennoblezca el carácter. Esta relación con Dios prepara al hombre para el glorioso reino de los cielos.”—The Signs of the Times, 11 de enero de 1877.

sábado, 19 de septiembre de 2026

El gran poder salvador,

 

Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios: no por obras para que nadie se gloríe. Efesios 2:8, 9.

“La gracia es un atributo de Dios puesto al servicio de los seres humanos indignos. Nosotros no la buscamos, pero ella fue mandada en busca de nosotros.”—El Ministerio de Curación, 152. “La gracia divina es el gran elemento del poder salvador; sin ella todo esfuerzo humano es inútil.”—Consejos para los Maestros Padres y Alumnos acerca de la Educación Cristiana, 415. “En el don incomparable de su Hijo, ha rodeado Dios al mundo entero en una atmósfera de gracia tan real como el aire que circula en derredor del globo. Todos los que quisieren respirar esta atmósfera vivificante vivirán y crecerán hasta la estatura de hombres y mujeres en Cristo Jesús.”—El Camino a Cristo, 50. “Cristo ... murió por nosotros. No nos trata conforme a nuestros méritos. Por más que nuestros pecados hayan merecido condenación, no nos condena. Año tras año ha soportado nuestra flaqueza e ignorancia, nuestra ingratitud y malignidad. A pesar de nuestros extravíos, de la dureza de nuestro corazón, de nuestro descuido de su Santa Palabra, nos alarga aún la mano.”—El Ministerio de Curación, 152. “Por medio de la gracia de Cristo podemos realizar todo lo que Dios requiere. Todas las riquezas del cielo, han de ser reveladas mediante el pueblo de Dios. Dijo Cristo: ‘en esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.’”—Sketches From the Life of Paul, 276. “¿Podéis imaginaros las abundantes riquezas de la gracia y poder que aguardan vuestra demanda?”—Testimonies for the Church 5:17.

viernes, 18 de septiembre de 2026

¿La fe anula la obediencia?


¿Luego deshacemos la ley por la fe? En ninguna manera; antes establecemos la ley. Romanos 3:31.

“Hay dos errores contra los cuales los hijos de Dios, particularmente los que apenas han comenzado a confiar en su gracia, deben especialmente guardarse. El primero ... es el de fijarse en sus propias obras, confiando en alguna cosa que puedan hacer, para ponerse en armonía con Dios. El que está procurando llegar a ser santo mediante sus propios esfuerzos por guardar la ley, está procurando una imposibilidad.... “El error opuesto y no menos peligroso es que la fe en Cristo exime a los hombres de guardar la ley de Dios; que puesto que solamente por la fe somos hechos participantes de la gracia de Cristo, nuestras obras no tienen nada que ver con nuestra redención. “Pero nótese aquí que la obediencia no es un mero cumplimiento externo, sino un servicio de amor. La ley de Dios es una expresión de su misma naturaleza; es la personificación del gran principio del amor, y, en consecuencia, el fundamento de su gobierno en los cielos y en la tierra.... En vez de eximir la fe al hombre de la obediencia, es la fe y sólo la fe, la que lo hace participante de la gracia de Cristo, y lo capacita para obedecerle.”—El Camino a Cristo, 43, 44. “Lo que Cristo fue en la naturaleza humana, Dios espera que sean sus discípulos. Con su fuerza hemos de vivir la vida de nobleza y pureza que el Salvador vivió.”—El Ministerio de Curación, 405. “La fe no es un narcótico, sino un estimulante. El mirar al calvario no adormecerá al alma en el cumplimiento de su deber, sino que despertará una fe que obra purificando el alma de todo egoísmo.”—The Review and Herald, 24 de enero de 1893.

jueves, 17 de septiembre de 2026

¿Desmentimos nuestra profesión?


¿Tú, que te jactas de la ley, con infracción de la ley deshonras a Dios? Porque el nombre de Dios es blasfemado por causa de vosotros entre los Gentiles, como está escrito. Romanos 2:23, 24.

“Todos los que se unen a la iglesia pero no están unidos al Señor, manifestarán con el tiempo su verdadero carácter. ‘Por sus frutos los conoceréis.’ Los preciosos frutos de bondad, templanza, paciencia, piedad, amor y caridad, no aparecen en sus vidas.... Dios queda deshonrado ante el mundo por los tales.... “Satanás sabe que éstos son sus mejores agentes, porque sus corazones y vidas no están transformados, y sus obras revelan tan notable contraste con lo que profesan, que son una piedra de tropiezo para los incrédulos y un motivo de prueba para los creyentes.... “¡Qué cuenta tendrán que rendir en el día del ajuste final los que profesan guardar los mandamientos de Dios, mientras sus vidas desmienten su profesión, porque no llevan buenos frutos!”—Manuscrito 1, 1878. “Muchos que se estremecerían de horror ante algún gran pecado, consideran el pecado en asuntos pequeños como algo de consecuencias insignificantes. Pero estos pequeños pecados destruyen la santidad del alma. Los pies que entran en la senda que se desvía del camino recto, se dirigen hacia el camino ancho, cuyo fin es la muerte.”—The Review and Herald, 8 de noviembre de 1887. “Un verdadero discípulo de Cristo, tratará de imitar al Modelo. Su amor lo inducirá a la perfecta obediencia. Tratará de hacer la voluntad de Dios en la tierra como se hace en el cielo. El que tiene su corazón manchado de pecado, no puede ser celoso de buenas obras, ni diligente en apartarse del mal.... No es celoso para dominar su lengua; no es diligente en negarse a sí mismo y llevar la cruz de Cristo.”—Manuscrito 1, 1878.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Cómo se hace perfecta la fe,


Así también la fe, si no tuviere obras, es muerta en sí misma. Santiago 2:17.

“La extirpación del pecado es un acto del alma. En su gran necesidad el alma clama por un poder que no posee en sí misma y que viene de lo alto; y por medio de la operación del Espíritu Santo, las facultades superiores de la mente quedan imbuidas de fortaleza para librarse de la esclavitud del pecado. “Cuando el hombre se rinde a Cristo, la mente se somete al dominio de la ley, pero ésta es la ley real que proclama la libertad a cada cautivo. Únicamente llegando a ser uno con Cristo puede el hombre libertarse. La sujeción a la voluntad de Cristo, significa restauración de la perfecta virilidad. El pecado puede triunfar únicamente ... destruyendo la libertad del alma. “¿Os dais cuenta de vuestra pecaminosidad? ¿Despreciáis el pecado? Recordad entonces que la justicia de Cristo es vuestra si sólo queréis asirla. ¿No veis cuán fuerte fundamento colocáis debajo de vuestros pies cuando aceptáis a Cristo? Dios ha aceptado la ofrenda de su Hijo como una completa expiación para los pecados del mundo.”—The Youth’s Instructor, 20 de septiembre de 1900. “La verdadera fe, que descansa plenamente en Cristo, se manifestará mediante la obediencia a todos los requerimientos de Dios. Desde los días de Adán hasta el presente, el motivo del gran conflicto ha sido la obediencia a la ley de Dios. En todo tiempo hubo individuos que pretendían el favor de Dios, aun cuando menospreciaban algunos de sus mandamientos. Pero las Escrituras declaran ‘que la fe fue perfecta por las obras,’ y que sin las obras de la obediencia, la fe ‘es muerta.’”—Historia de los Patriarcas y Profetas, 61.

martes, 15 de septiembre de 2026

Cómo se hace perfecta la fe,

 

Así también la fe, si no tuviere obras, es muerta en sí misma. Santiago 2:17.

“La extirpación del pecado es un acto del alma. En su gran necesidad el alma clama por un poder que no posee en sí misma y que viene de lo alto; y por medio de la operación del Espíritu Santo, las facultades superiores de la mente quedan imbuidas de fortaleza para librarse de la esclavitud del pecado. “Cuando el hombre se rinde a Cristo, la mente se somete al dominio de la ley, pero ésta es la ley real que proclama la libertad a cada cautivo. Únicamente llegando a ser uno con Cristo puede el hombre libertarse. La sujeción a la voluntad de Cristo, significa restauración de la perfecta virilidad. El pecado puede triunfar únicamente ... destruyendo la libertad del alma. “¿Os dais cuenta de vuestra pecaminosidad? ¿Despreciáis el pecado? Recordad entonces que la justicia de Cristo es vuestra si sólo queréis asirla. ¿No veis cuán fuerte fundamento colocáis debajo de vuestros pies cuando aceptáis a Cristo? Dios ha aceptado la ofrenda de su Hijo como una completa expiación para los pecados del mundo.”—The Youth’s Instructor, 20 de septiembre de 1900. “La verdadera fe, que descansa plenamente en Cristo, se manifestará mediante la obediencia a todos los requerimientos de Dios. Desde los días de Adán hasta el presente, el motivo del gran conflicto ha sido la obediencia a la ley de Dios. En todo tiempo hubo individuos que pretendían el favor de Dios, aun cuando menospreciaban algunos de sus mandamientos. Pero las Escrituras declaran ‘que la fe fue perfecta por las obras,’ y que sin las obras de la obediencia, la fe ‘es muerta.’”—Historia de los Patriarcas y Profetas, 61.

El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, pretende que los líderes cristianos promuevan su fe desde sus cargos gubernamentales.

 Un acontecimiento significativo surgió de la Cumbre Pray Vote Stand, celebrada del 24 al 26 de septiembre en Leesburg, Virginia. Organizado...