La
obra que la iglesia no ha hecho en tiempo de paz y prosperidad, tendrá
que hacerla durante una terrible crisis, en las circunstancias más
desalentadoras y prohibitivas. Las amonestaciones que la conformidad al
mundo ha hecho callar o retener, deberán darse bajo la más fiera
oposición de los enemigos de la fe. Y en ese tiempo la clase superficial
y conservadora,
cuya influencia impidió constantemente los progresos de la obra, renunciará a la fe.—Joyas de los Testimonios 2:164 (1885).
Si
Satanás ve que el Señor está bendiciendo a su pueblo y preparándolo
para que discierna sus engaños, trabajará con su poder maestro para
introducir fanatismo por un lado y frío formalismo por el otro, a fin de
asegurarse una cosecha de almas.—Mensajes Selectos 2:21 (1890).
Aquellos
que han tenido privilegios y oportunidades para llegar a comprender
cabalmente la verdad, y sin embargo continúan contrarrestando la obra
que Dios quisiera haber realizado, serán desechados, porque Dios no
acepta el servicio de ninguna persona cuyos intereses están divididos.—Manuscrito 64, 1898.
Cuando
aumenten las pruebas a nuestro alrededor, se verán en nuestras filas
tanto separación como unidad. Algunos que ahora están listos para tomar
armas de guerra, en tiempos de verdadero peligro pondrán de manifiesto
que no han edificado sobre la roca sólida; cederán a la tentación.
Aquellos que han tenido gran luz y preciosos privilegios, pero no los
han aprovechado, bajo un pretexto u otro se alejarán de nosotros.—Testimonies for the Church 6:400 (1900).