
Robert Barron, obispo católico romano, es miembro de la Comisión Presidencial sobre Libertad Religiosa, designada por Donald Trump. Esta comisión es una iniciativa de asesoramiento político adscrita al Departamento de Justicia de Estados Unidos, la agencia federal responsable de hacer cumplir las leyes de derechos civiles y libertad religiosa. Al integrarse al Departamento de Justicia, sus recomendaciones pueden vincularse más directamente con la aplicación de la ley, lo que permite al departamento investigar violaciones, iniciar litigios y contribuir a la formulación de políticas nacionales en materia de libertad religiosa y protección legal para las iglesias.



