domingo, 14 de junio de 2026

Alejandro Bullón - Lección 12 - Compártelo


 La fe no fue diseñada para guardarse, sino para compartirse.
Muchos cristianos conocen la verdad, pero la mantienen para sí mismos. Sin darse cuenta, su experiencia espiritual comienza a perder frescura, gozo y propósito. Como el agua estancada de un pozo, una fe que no fluye termina debilitándose.
En este mensaje descubrirás por qué compartir tu fe no solo transforma la vida de otras personas, sino también la tuya. Aprenderás cómo Dios puede usarte para llevar esperanza, ánimo y salvación a quienes te rodean, mientras fortalece tu propia relación con Él.
Porque la fe crece cuando se comparte. Y una vida conectada con Cristo siempre encuentra maneras de bendecir a otros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario