viernes, 15 de mayo de 2026

Equilibrio


La fe y las obras nos mantendrán equilibrados, y nos darán éxito en la obra de perfeccionar un carácter cristiano. Jesús dice: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”. Hablando del alimento temporal, el apóstol exclamó: “Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma”. La misma regla se aplica a nuestra nutrición espiritual; si alguien quiere tener el pan de la vida eterna, haga esfuerzo para obtenerlo.

Vivimos en un período importante e interesante de la historia de esta tierra. Necesitamos más fe de la que hemos tenido hasta ahora; necesitamos un sostén más firme desde arriba. Satanás está trabajando con todo su poder para obtener la victoria sobre nosotros, porque él sabe que tiene solamente poco tiempo en el cual trabajar. Pablo tenía temblor y temor al trabajar por su salvación; ¿y no debiéramos nosotros temer, no sea que no lleguemos a obtener la promesa que se nos ha dejado, demostrando que no somos merecedores de la vida eterna? Debemos velar y orar, y luchar con esfuerzo agonizante para entrar por la puerta estrecha. No hay excusa para el pecado, o para la indolencia. Jesús ha ido delante de nosotros, y él quiere que nosotros sigamos en sus pisadas. El ha sufrido, él se ha sacrificado como ninguno de nosotros lo ha hecho para poner la salvación a nuestro alcance. No necesitamos desanimarnos. Jesús vino a nuestro mundo a traerle poder divino al hombre, para que por su gracia, podamos ser transformados a su semejanza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Equilibrio

La fe y las obras nos mantendrán equilibrados, y nos darán éxito en la obra de perfeccionar un carácter cri...