
Tras semanas de críticas cruzadas y ataques abiertos entre el Papa León XIV y el Presidente Donald Trump, el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se reunió con el Papa León XIV en el Vaticano el 7 de mayo de 2026, en una reunión a puerta cerrada que, según se informó, duró 45 minutos. El objetivo era claro: apaciguar la controversia, aliviar las tensiones y mejorar las relaciones entre Washington y la Santa Sede. Pero más allá de los titulares, la profecía revela una vez más una cruda realidad: Estados Unidos necesita el favor de Roma, y Roma necesita el poder de Estados Unidos. Trump envió a Rubio, un estadista católico, para suavizar las cosas con Roma, brindarles garantías y reavivar la relación cálida y cercana que, según la profecía bíblica, existiría entre estas dos potencias.
El Vaticano emitió el siguiente comunicado sobre el Papa León XIII y el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, el 7 de mayo de 2026:
• “Durante las cordiales conversaciones mantenidas esta mañana en el Vaticano con el Secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, primero con Su Santidad el Papa León XIV y posteriormente con Su Eminencia el Cardenal Pietro Parolin y Su Excelencia el Arzobispo Paul Richard Gallagher, se reafirmó el compromiso compartido de fomentar buenas relaciones bilaterales entre la Santa Sede y los Estados Unidos de América .” [1]
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