En
este mensaje muestro cómo se está cumpliendo hasta
en los más mínimos detalles lo que los adventistas
sabíamos desde hace más de un siglo: el surgimiento
del prestigio y poder político-religioso del papado romano.
Dentro de este reavivamiento religioso que terminará conformando
la gran Babilonia de los últimos días, destaco las
intenciones definidas del pontificado romano, y el llamado contracorriente
que Dios nos ha dado no para unirnos, sino para salir de esa confusión
de creencias y sueños mundanales
No hay comentarios:
Publicar un comentario