Es obra de la conversión y de la santificación reconciliar a los hombres con Dios, poniéndolos de acuerdo con los principios de su ley. Al principio el hombre fue creado a la imagen de Dios. Estaba en perfecta armonía con la naturaleza y la ley de Dios; los principios de justicia estaban grabados en su corazón. Pero el pecado lo separó de su Hacedor. Ya no reflejaba más la imagen divina. Su corazón estaba en guerra con los principios de la ley de Dios. “La intención de la carne es enemistad contra Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede” Romanos 8:7. Mas “de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito”, para que el hombre fuese reconciliado con Dios. Su corazón debe ser renovado por la gracia divina; debe recibir nueva vida de lo alto. Este cambio es el nuevo nacimiento, sin el cual, según expuso Jesús, nadie “puede ver el reino de Dios”.
El primer paso hacia la reconciliación con Dios, es la convicción del pecado. “El pecado es transgresión de la ley”. “Por la ley es el conocimiento del pecado” 1 Juan 3:4; Romanos 3:20. Para reconocer su culpabilidad, el pecador debe medir su carácter por la gran norma de justicia que Dios dio al hombre. Es un espejo que le muestra la imagen de un carácter perfecto y justo, y le permite discernir los defectos de su propio carácter. La ley revela al hombre sus pecados, pero no dispone ningún remedio. Mientras promete vida al que obedece, declara que la muerte es lo que le toca al transgresor. Sólo el Evangelio de Cristo puede librarlo de la condenación o de la mancha del pecado. Debe arrepentirse ante Dios cuya ley transgredió, y tener fe en Cristo y en su sacrificio expiatorio. Así obtiene “remisión de los pecados cometidos anteriormente”, y se hace partícipe de la naturaleza divina... ¿Está entonces libre para violar la ley de Dios? El apóstol Pablo dice: “¿Abrogamos pues la ley por medio de la fe? ¡No por cierto! antes bien, hacemos estable la ley”. “Nosotros que morimos al pecado, ¿cómo podremos vivir ya en él?” Y Juan dice también: “Este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos” Romanos 3:31; 6:21; Juan 5:3 (VM). En el nuevo nacimiento el corazón viene a quedar en armonía con Dios, al estarlo con su ley. Cuando se ha efectuado este gran cambio en el pecador, entonces ha pasado de la muerte a la vida, del pecado a la santidad, de la transgresión y rebelión a la obediencia y la lealtad...Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda forma de mal. 1 Tesalonicenses 5: 21-22_ Espacio de análisis de los acontecimientos actuales relacionados con la profecía bíblica
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Cuerpos fuera de control
De ninguna manera debe animarse esta clase de culto. La misma clase de influencia se manifestó después de h...
-
En este inspirador video, el Pastor Andrés Portes nos guía a través del camino para convertirse en un verdadero siervo de Dios. A través de...
-
En este inspirador video, el Pastor Andrés Portes nos guía a través de Apocalipsis 1:16. Descubre el significado profundo detrás de las pal...
-
En este inspirador mensaje titulado "CÓMO SER TRANSFORMADOS EN EL ESPÍRITU", el Pastor Andrés Portes nos guía a través de un via...
-
En este mensaje, el Pastor Andrés Portes explora la poderosa verdad bíblica: la oración auténtica depende de la guía y la presencia del Es...
-
11 de mayo de 2026 Por Andy Roman Deja un comentario El 11 de mayo de 2026, e...
-
Descubre en este impactante video cómo será el juicio final según la perspectiva adventista. Acompaña al Pastor Andrés Portes en un anális...
-
En este inspirador mensaje titulado "¿Cuánto Tiempo le Oras a Dios?", el Pastor Andrés Portes nos invita a reflexionar sobre la ...
-
La fe no es ignorar las dificultades. Es confiar en Dios incluso cuando no puedes ver la salida. Muchas veces la vida golpea fuerte, las r...
-
18 de mayo de 2026 Por Andy Roman Deja un comentario “Pronto se re...
-
16 de mayo de 2026 Por Andy Roman 2 comentarios La hipocresía de Chick-fil-A ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario