En el contexto de una revelación acerca del Santuario celestial se confirmó la verdad del sábado, y eso fue en la visión que se le dio a Elena de White el 3 de abril de 1847 en el hogar de los Hnos. Howland, en Topsham, Maine. Esto es lo que ella escribió:
“Sentimos un inusual espíritu de oración, y mientras orábamos el Espíritu Santo descendió sobre nosotros. Estábamos muy felices. Pronto perdí noción de las cosas terrenas y quedé arrobada en una visión de la gloria de Dios. Vi a un ángel que volaba con presteza hacia mí. Me llevó rápidamente de la Tierra a la santa ciudad, donde vi un templo en el que entré. Antes de llegar al primer velo pasé por una puerta. Ese velo se levantó y entré en el Lugar Santo, donde vi el altar del incienso, el candelabro de siete lámparas y la mesa con los panes de la proposición. Después de ver la gloria del Lugar Santo, Jesús levantó el segundo velo y pasé al Lugar Santísimo. “En el Santísimo vi un arca, cuya cubierta y cuyos lados estaban recubiertos de oro purísimo. En cada extremo del arca había un hermoso querubín con sus alas extendidas sobre el arca. Sus rostros estaban frente a frente y miraban hacia abajo. Entre los ángeles había un incensario de oro, y sobre el arca, donde estaban los ángeles, un resplandor sumamente luminoso que se semejaba a un trono donde mora Dios. Junto al arca estaba Jesús, y, cuando las oraciones de los santos llegaban a él, el humo del incienso surgía del incensario y Jesús ofrecía a su Padre esas oraciones con el humo del incienso. Dentro del arca estaba el vaso de oro con el maná, la florida vara de Aarón y las tablas de piedra, que se plegaban la una sobre la otra como las hojas de un libro. Jesús las abrió, y vi en ellas los Diez Mandamientos escritos por el dedo de Dios. En una tabla había cuatro, y en la otra seis. Los cuatro de la primera brillaban más que los otros seis. Pero el cuarto, el mandamiento del sábado, brillaba más que todos; porque el sábado fue puesto aparte para que se lo guardara en honor del santo nombre de Dios. El santo sábado resplandecía; lo circuía un nimbo de gloria. Vi que el mandamiento del sábado no estaba clavado en la cruz, pues de haberlo estado, también lo hubieran estado los otros nueve, y tendríamos libertad para violarlos todos, así como el cuarto. Vi que, por ser Dios inmutable, no había cambiado el día de descanso”.—Primeros Escritos, 32, 33.Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda forma de mal. 1 Tesalonicenses 5: 21-22_ Espacio de análisis de los acontecimientos actuales relacionados con la profecía bíblica
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
El santuario y el sábado
En el contexto de una revelación acerca del Santuario celestial se confirmó la verdad del sábado, y eso fue...
-
¡Bienvenidos a un viaje espiritual lleno de reflexión y esperanza! En este inspirador sermón titulado "Navidad y Su Misterio", e...
-
Título: ¡Descubre el Poder de la Oración! | Pastor Andrés Portes Descripción: ¿Te has preguntado alguna vez si estás dedicando suficiente t...
-
¿Alguna vez te has preguntado si realmente oras como conviene? En este poderoso sermón, el Pastor Andrés Portes nos guía a través de la imp...
-
En este inspirador video titulado "¿CÓMO TENER UNA FE PODEROSA?", el Pastor Andrés Portes nos guía a través de principios fundam...
-
En este inspirador video, el Pastor Andrés Portes te guiará en el camino para consagrarte al Espíritu Santo. Descubre los pasos esenciales...
-
En este inspirador mensaje titulado "Si Crees, Ponte a Orar y Ten Fe", el Pastor Andrés Portes nos guía a través de un viaje esp...
-
En este inspirador video, el Pastor Andrés Portes comparte su poderoso testimonio sobre "La Oración que Me Sanó". Descubre cómo ...
-
La resurrección de Cristo fue una figura de la resurrección final de todos los que duermen en él. El sembla...
-
Jesús ha traído el cielo a la vista y presenta su gloria ante nuestros ojos a fin de que la eternidad no sea eliminada de nuestros cálculos....
No hay comentarios:
Publicar un comentario