Algunos de nuestros miembros se abstienen concienzudamente de alimentos que no son higiénicos, pero no suministran a su organismo los elementos que necesita para sustentarse. Los que llevan al extremo la reforma pro salud corren el riesgo de preparar alimentos insípidos y que no satisfagan. Los alimentos deben ser preparados de modo que sean apetitosos y nutritivos. No debe despojárselos de lo que nuestro organismo necesita. Yo hago uso de un poco de sal y siempre lo he hecho, porque la sal, lejos de ser nociva, es indispensable para la sangre. Las legumbres debieran hacerse más agradables aderezándolas con un poco de leche o crema, o su equivalente.
Si bien se han dado advertencias con relación a los peligros de enfermedad que derivan de la mantequilla y al mal que ocasiona el uso copioso de huevos por parte de las criaturas, no debe considerarse como violación de nuestros principios el consumo de huevos provenientes de gallinas bien cuidadas y convenientemente alimentadas. Los huevos contienen ciertos principios que obran eficazmente contra determinados venenos. Algunos, al abstenerse de leche, huevos y mantequilla, no proveyeron a su cuerpo una alimentación adecuada y como consecuencia se han debilitado e incapacitado para el trabajo. De esta manera, la reforma pro salud ha sido desacreditada. La obra que nos hemos esforzado por levantar sólidamente se confunde con las extravagancias que Dios no ha ordenado, y las energías de la iglesia se ven estorbadas. Pero Dios intervendrá para contrarrestar los resultados de ideas tan extremistas. El propósito del Evangelio es reconciliar a la raza pecaminosa. Debe llevar a pobres y ricos a los pies de Jesús. Llegará el tiempo cuando tal vez tengamos que dejar algunos de los alimentos que usamos ahora, como la leche, la crema y los huevos; pero no necesitamos crearnos dificultades por restricciones prematuras y exageradas. Esperemos que las circunstancias lo exijan y que el Señor prepare el camino. Los que quieran proclamar con éxito los principios de la reforma pro salud deben tomar la Palabra de Dios como su guía y consejera. Sólo procediendo así podrán ocupar una posición ventajosa. No contrarrestemos la reforma pro salud al no reemplazar por manjares sanos y agradables los alimentos nocivos que hemos abandonado. En manera alguna debe fomentarse el uso de estimulantes. Comamos solamente alimentos sencillos y sanos, y demos gracias a Dios constantemente por los principios de la reforma pro salud. Seamos fieles e íntegros en todas las cosas y alcanzaremos preciosas victorias.
Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda forma de mal. 1 Tesalonicenses 5: 21-22_ Espacio de análisis de los acontecimientos actuales relacionados con la profecía bíblica
viernes, 27 de septiembre de 2024
Los extremismos en la alimentación
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Vida en la palabra de Dios,
El espíritu es el que da vida; la carne nada aprovecha: las palabras que yo os he hablado, son espíritu, y so...
-
Sofocos, dolores de cabeza, irregularidades, apetito desordenado, irritabilidad, etc. ¿Cómo saber si es la menopausia que se acerca?. En es...
-
Porque la profecía no fue en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dio...
-
En este poderoso mensaje, el Pastor Andrés Portes nos guía a través de una profunda reflexión sobre el papel del Espíritu Santo en la reden...
-
Las palabras de Jehová, palabras limpias; plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces. Salmos 1...
-
Aplicación de Lección de -escuela Sabática YA PUEDES Adquirir EL LIBRO PARA COLOREAR CON LINDAS HISTORIAS de la biblia QUE PUEDES COLOREAR,...
-
Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en...
-
Escuela Sabática Viva es un programa semanal que analiza diferentes temas de la Biblia; intenta fomentar el estudio diario de la Palabra de...
-
En este impactante video, el Pastor Andrés Portes nos lleva a reflexionar sobre uno de los temas más desafiantes de la vida espiritual. A t...
-
¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juic...
No hay comentarios:
Publicar un comentario